El momento actual es uno de alta tensión, sujeto al cambio, debido a la existencia de diferencias entre los países con respecto a las metas de producción de petróleo para el próximo año. Nigeria y Angola figuran entre los países con el objetivo de aumentar la cantidad de producción de petróleo que se espera que lleguen.
Estas tensiones nos llevan a una situación óptima para el desarrollo de soluciones innovadoras para abordar el aumento de la demanda de petróleo, sin tener que sacrificar nuestros recursos a largo plazo.
Una manera de abordar esta situación es a través de las energías renovables. Estas representan una opción cada vez más viable para la producción de energía, ya que son menos contaminantes que los combustibles fósiles y tienen un coste de producción a largo plazo más bajo. Además, es una alternativa sostenible y ecológica que muchos países están considerando como parte de sus planes de desarrollo energético.
Por ejemplo, la Unión Europea se ha comprometido a que el 32% de la energía generada en sus países se produzca mediante energías renovables para el año 2030. Esta referencia, que estábamos obligados a cumplir, está impulsando a los países europeos en su búsqueda de soluciones sostenibles a su problema energético.
Otro ejemplo de un país que está comprometido a adoptar energías renovables como parte de su producción de energía es la India. El Gobierno de la India, que es el segundo mercado de energía más grande en el mundo, acaba de comprometerse a que el 40% de la energía generada en el país procederá de fuentes renovables para el año 2030. Esto significa que la India espera que el 57% de su producción de energía provenga de energías renovables para el 2035.
Otra manera de abordar el aumento de la demanda de petróleo es a través de la mejora de la eficiencia energética. La mejora de la eficiencia energética significa que los gobiernos pueden reducir el consumo de petróleo mediante la adopción de nuevas tecnologías y prácticas que mejoran la eficiencia del uso del petróleo. Estas pueden incluir cosas como la mejora de la eficiencia del motor, el uso de combustibles alternativos o el uso de motores de mayor eficiencia.
Otra opción para los gobiernos es el uso de combustibles alternativos como el gas natural, la energía nuclear o las energías renovables. Estos combustibles pueden sustituir parcial o totalmente al petróleo como combustible para generar energía.
Por tanto, el aumento de la demanda de petróleo en el futuro no tiene por qué significar una mala noticia. A través de la adopción de soluciones innovadoras basadas en energías renovables y en el uso de combustibles alternativos, los países pueden evaluar





